Decidida a recuperar lo ganado, llamo al muchacho. Después de todo, haber caído en cada una de las trampas clásicas de seducción no es algo que voy a dejar pasar así, sin pena ni gloria. Está ofendido. Su voz es una cortina de acero que protege su orgullo malherido, pero logro convencerlo para que nos veamos. Lo se. Soy mucho más persuasiva en persona. - Perdonáme. Disculpáme. Dale, che- Qué vil. Se lo digo en argentino magro. Irresistible.- Es que la otra noche me sorprendiste, no se. Tenés que entender que allá usamos esas palabras para vacilar. Como cachondeo, sabes. –Términos canarios para hacerme entender. Le agarro la rodilla y aprieto progresivamente mientras le digo: - Y si, me encantó tu p… po… polla. Se hace hacia atrás en un gesto rígido que me hace entender que aun esta ofendido. - ¡Perdón! ¡No es tu pija es que me cuesta usar esa palabra en serio! Perdonáme. Dale, che. - A ver. ¿cómo le dicen al coño en tu país? - Concha. - Ay, Dió. Como mi abuela. - Bueno. Así, cuando me ...
Comentarios
aunque la guerra empezo!!!
Saludos sofiª
Sardina: Ja!
Canción: La guerra empezó?? Mierda... nunca me entero de nada...
JSC: no tengo idea de qué me hablas. Todo lo que está en mi blog, incluidas las fotografías son obras mias, salvo contadísimas ocasiones en las que aclaro, por supuesto.
Si tienes alguna duda puedes escribirme al mail.
Gracias por pasar. Saludos
Dejense de joder!
o bien chupensen un huevoª!
Adeu.
L.
LV: además, ni que fuera EL poema! Si registró una boludez parecida a la mia habla muy mal de él y de los registradores, claro.
beso y gracias
yo tambien la quiero mucho