POTENCIAL


Si fuera enamoradiza te diría que para mi lo más hermoso del mundo es generar belleza recíproca en otros. Ver de nuevo como si nunca hubiera existido, no el mundo sino yo.
Te diría que hay un pájaro que nunca ubico por forma sino por nombre que invita a ver y a no volver. A acercarse para que él te vea, gesto pasivo a primera vista pero hermoso después.
Si fuera descocada, de esas a las que se le caen los consejos como pestañas en otoño, te diría ojo cuando pidas a alguien que se sirva de tus ideas como materia prima. No olvidar! El otro es otro y no la traducción de mi mismo.
Si fuera confianzuda llegaría a decirte que se requiere más coraje para llamarse cobarde que para serlo y que la escritura está más cerca de la constancia que de los cojones del autor.
Si fuera nostálgica te diría que en mi memoria la fuente del Paseo Sobremonte sufre severos cambios. A veces es estallido de colores y chorros fecundos con árboles altos, frondosos y alargados. El pasto es laguna por la que caminamos sin mojarnos y un ánimo de picnic salpica a los trajeados y el parque es infinito, benteveo y violáceo.
Otras veces es la sequedad desteñida de los días nublados, del verso fácil, del beso ensayado. Es lugar recóndito donde sólo los municipales van acompañados y peluqueros, doctores y abogados pasan sin mirar, merodeando el asfalto.

Si fuera memoriosa podría confesarte que a veces me olvido de la que era en mi país. De lo bien que se estaba, de lo mal que sentaban las vidas, las muertes. Que me olvido sin querer de los grises y medianos, de las otras versiones, que le creo a la prensa y que cambio de tema.
Podría
incluso decirte que he llegado a la conclusión de que demasiado tiempo he estado fuera para entender lo que pasa dentro. Y que desde este lado del agua se siente un espacio que ensancha el cangrejo que mira al frente, siempre al frente, para atrás.


2 comentarios :

BNTVO dijo...

... y de golpe, me crecieron las alas tan soñadas, poderosas y urgentes.
... y de golpe volví a ser pájaro y pude sobrevolar los talas y los tabaquillos de mis montañas, que también son las tuyas.
... y así pude reencontrarme, en la tristeza de las lechuzas de la tarde y en la algarabía de los loros de la mañana.
… y así pude volver a sentirme, en el silencio de las piedras, en el polen de las flores, en la dulzura de las hierbas, en la obstinación del viento, en la fecundidad de los insectos, en el murmullo de los arroyos…
… y así, con estas alas que me diste, voy a seguir volando. Ya vas a ver.
Gracias.
BNTVO

Barí dijo...

De nada BNTVO. Gracias por usar este humildíiisimo espacio como combustible de tus plumas. Te tengo fe y te tomo la palabra.

Sofía Ferrero Cárrega

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