LA CIUDAD ENCENDIDA




Esperar que pase el día
la urgencia
las horas
Esperar que se despeguen las imagenes
la urgencia
las horas
Esperar que pasen de largo, que decidan, esta vez sí, pasar de largo
la urgencia
las horas
y mientras tanto ocupar las manos
el cuerpo
los ojos
y mientras tanto arder el día
la urgencia
las horas
Y mientras tanto abrir las puertas
cerrar las manos
ocupar los ojos
quemar la urgencia
dormir las horas

3 comentarios :

el winco verbal dijo...

que lindo saberte bien, disfrutalo, de eso se tratan los esfuerzos.

gusito dijo...

Cuando es de día no nos damos cuenta, pero ella está ahí, esta tan y tan patente que no la vemos... y sin embargo, gracias a ella vemos. Pasa desapercibida ante nuestra mirada inquisidora que siempre mira más allá y solo reparamos en ella cuando está ausente o escasea. Es paradójico que solo la veamos en la oscuridad.

No sé si he visto luz, pero he entrado (sin salir de casa).

Referencias: Winston Smith, vivo en una novela de George Orwell: 1984.

Lucas Varela dijo...

snigg.

Sofía Ferrero Cárrega

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