Blog de Sofía Ferrero Cárrega, de Argentina.
Crítica de cine
Buscar este blog
LAS PERCEPCIONES DE LO SOCIAL
La Promesse (1996)
Luc y Jean-Pierre Dardenne
En La Promesse, los hermanos Dardenne retratan la disyuntiva de Igor, un adolescente que vive y forma parte de un mundo construido por actividades ilegales y moralmente reprobables. Mundo producido y sostenido por su padre, la figura encargada, por excelencia, de instaurar el sentido ético.
En la mitad de la película Igor se debatirá entre seguir las órdenes de su padre (mandato en sí mismo) o cumplir con la promesa que ha hecho. Es decir, el imperativo que rige su vida es reemplazado por otro: ya no es el padre que le da una orden, sino otro hombre que le impone una promesa.
Los pocos pero contundentes elementos que hacen al mundo de Igor resultan reveladores para entender su posterior transformación. Así, la construcción de un automóvil junto a sus dos amigos o los desplazamientos en moto, serán los únicos espacios de emancipación donde sentirá un poco de la libertad de la que parece gozar su padre. Después de todo ¿no es el viento y la velocidad lo más parecido a la libertad?
Resulta muy significativo que el personaje que demande el accionar de las instituciones sea una inmigrante ilegal. Es así como enfrenta el hecho de que es precisamente su condición de ilegal lo que invalida la denuncia sobre la desaparición de su marido, también ilegal. Si no hay constancia de que entró al país, no está en el país. Y el que no está, no puede desaparecer porque ni siquiera existe.
La película se presenta como una historia de ficción narrada mediante elementos que la dotan de un realismo escalofriante, como la elección de actores no profesionales, la utilización de sonido y luz diegéticas o la sensación de tiempo real sobretodo en la primera parte de la película. Sin embargo, otras elecciones formales le confieren cierta ambigüedad.
Desde sus comienzos, el cine social ha seguido la pulsión de narrar hechos que cristalicen determinados aspectos de la realidad. Elecciones formales como el uso de la luz natural o el sonido ambiente determinan cierta fidelidad de la película para con aspectos sociales, políticos, económicos minimizando lo más posible el artificio de los recursos elegidos para narrarlos.
En La Promesa, además de los ya mencionados, la cámara sigue a los personajes muy de cerca mientras caminan o reflexionan, divagando con ellos en una búsqueda por entenderlos. Recurso que genera una sensación de inmediatez, de estar presenciando un momento único e irrepetible. Es decir, que por momentos la cámara es solo un ojo testigo que ni explica ni juzga ni reflexiona: sólo muestra. Sin embargo, en otros, la cámara - ojo del realizador/ ojo del espectador – toma el lugar de los personajes. Los actores se suben al automóvil, la cámara también. Igor espía, nosotros también. Nos queda claro, entonces, que lo que estamos viendo es después de todo, la historia de criaturas creadas por los directores, productores finales de la causalidad narrativa.
Una de las preguntas que pueden desprenderse de un primer visionado de La Promesa es si es posible que un adolescente criado y creado en un ambiente tan falto de moral, pueda verse impelido a cumplir con algo tan abstracto en ese contexto como una promesa. Interrogante que lleva a preguntarnos si el cine social es plausible de ser desde lo verosímil. Términos como realidad, verdad, representaciones, ficción y elecciones del director formarían parte de la respuesta. Pero en definitiva, las percepciones sobre películas que versan en torno a temáticas sociales están íntimamente ligadas a las experiencias y creencias del espectador. Como en cualquier tipo de película, si, pero en cuestiones como la verosimilitud de la transformación del adolescente o de las redes solidarias que se generan alrededor de la mujer africana dependerá, en última instancia, de si tenemos vivencias que nos permitan creer que, en un mundo como el retratado por los Dardenne, lazos como esos son viables. Y en última instancia dependerá de si creemos que un mundo menos peor es posible.
Xavi, merci! me revolucionó mucho verla en grupo a la película, por lo de las diferentes percepciones, como el título lo indica y cómo cada uno dependiendo de lo que ha vivido, la veia desde diferentes primas. Abrazo coooompañero
Anónimo, uuUUUUUUuuu. Asi me gustan los comentarioss. con malas palabras y besos concretos. cuando quieras, X_O
Decidida a recuperar lo ganado, llamo al muchacho. Después de todo, haber caído en cada una de las trampas clásicas de seducción no es algo que voy a dejar pasar así, sin pena ni gloria. Está ofendido. Su voz es una cortina de acero que protege su orgullo malherido, pero logro convencerlo para que nos veamos. Lo se. Soy mucho más persuasiva en persona. - Perdonáme. Disculpáme. Dale, che- Qué vil. Se lo digo en argentino magro. Irresistible.- Es que la otra noche me sorprendiste, no se. Tenés que entender que allá usamos esas palabras para vacilar. Como cachondeo, sabes. –Términos canarios para hacerme entender. Le agarro la rodilla y aprieto progresivamente mientras le digo: - Y si, me encantó tu p… po… polla. Se hace hacia atrás en un gesto rígido que me hace entender que aun esta ofendido. - ¡Perdón! ¡No es tu pija es que me cuesta usar esa palabra en serio! Perdonáme. Dale, che. - A ver. ¿cómo le dicen al coño en tu país? - Concha. - Ay, Dió. Como mi abuela. - Bueno. Así, cuando me ...
Cuando pensó que ya nada podía pasarle ese año, cometió el error de preguntarle: - ¿Y ahora? ¿En qué está pensando?- a lo que él, de prepo nomás contestó: - En distintas cosas alternadas con usted. - Cagamos.
Si fuera enamoradiza te diría que para mi lo más hermoso del mundo es generar belleza recíproca en otros. Ver de nuevo como si nunca hubiera existido, no el mundo sino yo. Te diría que hay un pájaro que nunca ubico por forma sino por nombre que invita a ver y a no volver. A acercarse para que él te vea, gesto pasivo a primera vista pero hermoso después. Si fuera descocada, de esas a las que se le caen los consejos como pestañas en otoño, te diría ojo cuando pidas a alguien que se sirva de tus ideas como materia prima. No olvidar! El otro es otro y no la traducción de mi mismo. Si fuera confianzuda llegaría a decirte que se requiere más coraje para llamarse cobarde que para serlo y que la escritura está más cerca de la constancia que de los cojones del autor. Si fuera nostálgica te diría que en mi memoria la fuente del Paseo Sobremonte sufre severos cambios. A veces es estallido de colores y chorros fecundos con árboles altos, frondosos y alargados. El pasto es laguna por la que camina...
Comentarios
Besos en la boca.
Abrazo coooompañero
Anónimo, uuUUUUUUuuu. Asi me gustan los comentarioss. con malas palabras y besos concretos.
cuando quieras, X_O
che me gusta tu analisis psicologico de los personajes.
sos muy maestra vos...