LAS PERCEPCIONES DE LO SOCIAL





La Promesse
(1996)

Luc y Jean-Pierre Dardenne


En La Promesse, los hermanos Dardenne retratan la disyuntiva de Igor, un adolescente que vive y forma parte de un mundo construido por actividades ilegales y moralmente reprobables. Mundo producido y sostenido por su padre, la figura encargada, por excelencia, de instaurar el sentido ético.

En la mitad de la película Igor se debatirá entre seguir las órdenes de su padre (mandato en sí mismo) o cumplir con la promesa que ha hecho. Es decir, el imperativo que rige su vida es reemplazado por otro: ya no es el padre que le da una orden, sino otro hombre que le impone una promesa.

Los pocos pero contundentes elementos que hacen al mundo de Igor resultan reveladores para entender su posterior transformación. Así, la construcción de un automóvil junto a sus dos amigos o los desplazamientos en moto, serán los únicos espacios de emancipación donde sentirá un poco de la libertad de la que parece gozar su padre. Después de todo ¿no es el viento y la velocidad lo más parecido a la libertad?

Resulta muy significativo que el personaje que demande el accionar de las instituciones sea una inmigrante ilegal. Es así como enfrenta el hecho de que es precisamente su condición de ilegal lo que invalida la denuncia sobre la desaparición de su marido, también ilegal. Si no hay constancia de que entró al país, no está en el país. Y el que no está, no puede desaparecer porque ni siquiera existe.

La película se presenta como una historia de ficción narrada mediante elementos que la dotan de un realismo escalofriante, como la elección de actores no profesionales, la utilización de sonido y luz diegéticas o la sensación de tiempo real sobretodo en la primera parte de la película. Sin embargo, otras elecciones formales le confieren cierta ambigüedad.

Desde sus comienzos, el cine social ha seguido la pulsión de narrar hechos que cristalicen determinados aspectos de la realidad. Elecciones formales como el uso de la luz natural o el sonido ambiente determinan cierta fidelidad de la película para con aspectos sociales, políticos, económicos minimizando lo más posible el artificio de los recursos elegidos para narrarlos.

En La Promesa, además de los ya mencionados, la cámara sigue a los personajes muy de cerca mientras caminan o reflexionan, divagando con ellos en una búsqueda por entenderlos. Recurso que genera una sensación de inmediatez, de estar presenciando un momento único e irrepetible. Es decir, que por momentos la cámara es solo un ojo testigo que ni explica ni juzga ni reflexiona: sólo muestra. Sin embargo, en otros, la cámara - ojo del realizador/ ojo del espectador – toma el lugar de los personajes. Los actores se suben al automóvil, la cámara también. Igor espía, nosotros también. Nos queda claro, entonces, que lo que estamos viendo es después de todo, la historia de criaturas creadas por los directores, productores finales de la causalidad narrativa.

Una de las preguntas que pueden desprenderse de un primer visionado de La Promesa es si es posible que un adolescente criado y creado en un ambiente tan falto de moral, pueda verse impelido a cumplir con algo tan abstracto en ese contexto como una promesa. Interrogante que lleva a preguntarnos si el cine social es plausible de ser desde lo verosímil. Términos como realidad, verdad, representaciones, ficción y elecciones del director formarían parte de la respuesta. Pero en definitiva, las percepciones sobre películas que versan en torno a temáticas sociales están íntimamente ligadas a las experiencias y creencias del espectador. Como en cualquier tipo de película, si, pero en cuestiones como la verosimilitud de la transformación del adolescente o de las redes solidarias que se generan alrededor de la mujer africana dependerá, en última instancia, de si tenemos vivencias que nos permitan creer que, en un mundo como el retratado por los Dardenne, lazos como esos son viables. Y en última instancia dependerá de si creemos que un mundo menos peor es posible.


4 comentarios :

Xavi dijo...

Buenísima la crítica! Ayudas a ver la cinta desde otros prismas, y eso siempre es crucial a la hora de reflexionar sobre una película. Good job sofi!

Anónimo dijo...

Una de las películas más hermosas que ví en mi puta vida.
Besos en la boca.

Barí dijo...

Xavi, merci! me revolucionó mucho verla en grupo a la película, por lo de las diferentes percepciones, como el título lo indica y cómo cada uno dependiendo de lo que ha vivido, la veia desde diferentes primas.
Abrazo coooompañero

Anónimo, uuUUUUUUuuu. Asi me gustan los comentarioss. con malas palabras y besos concretos.
cuando quieras, X_O

el winco verbal dijo...

juro que la veré.
che me gusta tu analisis psicologico de los personajes.
sos muy maestra vos...

Sofía Ferrero Cárrega

Barí en tu email